¿Sueños? Viaje en soledad
Cierro los
ojos ¿Qué veo? Muchas veces solo oscuridad ¿y si esa oscuridad fuese parte de
una programación? ¿Por qué veo colores, rostros, paisajes, olas y nubes cuando
'sueño'? ¿Qué es soñar? Esa palabra se desborda y es parte de la ilusión ¿por
qué asumo que veo los colores y formas bajo un consenso? ¿Verá la otra persona
lo mismo que yo, literalmente?
La oscuridad
de la mente es el dominio del inconsciente, de lo invisible. Implantar un
régimen del "sueño" es parte de la esclavitud virtual de hace siglos.
Simular en los ojos de las personas a través de la disciplina de años y años
una realidad unificada, estática, conflictiva y avasalladora. Dejar a las almas
a la intemperie de los sentidos. Violar a la Madre Tierra que nos entrega
virtud en cada partícula de luz que confecciona el tejido maravilloso de la
materia ¿y si soñar fuera solo las migajas que dejan de nuestra cualidad multidimensional?
¿haciéndonos olvidar nuestros poderes de la mente y la luz? Imaginémoslo así:
El rey decide regalar terrenos de una hectárea a cada súbdito; incluye casa,
agua caliente, entretención y una canasta de alimentos semanal. Vaya bondad del
Rey, pero ¿qué quiere en realidad? En una hectárea de terreno hace olvidar a
sus súbditos que tienen un mundo entero por explorar, ocupar y disfrutar a su
antojo. El calor, la comida y un techo, aseguran una falsa maternidad, el real
arquetipo de la diabólica madrastra.
Juegan con nuestra
vulnerabilidad. Se divierten con el dolor profundo de cada ser que confronta su
viva certeza de armonía y paz contra el muro de trampas impresas en el muro del
mundo: muerte, violencia, envidia, egoísmo, miseria, imposibilidad, guerra
perpetua… Cada silencio guardado por el Alma es un golpe de la mente
contra el muro. Rompen así nuestras esperanzas y luego pronuncian las palabras
de falsa salvación. Nos hacen combatir con el mundo para que olvidemos que no hay
mundo, no hay sociedad, no hay realidades sino una sola; la del
viaje del alma.
Así mismo
funciona con la realidad. Nos lanzan la información como balas. Atraviesan
nuestra mente desgastada de dolor y violencia (que ellos mismos condicionaron
en familia, escuela, trabajo, etc ...), penetran hasta nuestros sentidos llenándolos
de ilusión. ¿Por qué se habla de despertar? Las palabras son símbolos y en este
caso evocan la condición más profunda de esclavitud: el intercambio de la
realidad como sueño y el sueño como realidad. Ocultar la verdad de que cada uno
viaja en un vehículo llamado Alma y que cada Alma proyecta
(literalmente) su propia realidad. No es una cuestión de autoayuda, de
"creer en tu vida". No. Es la verdad emotiva de que tu vida se
suspende en medio del vacío y de que en realidad estás "solo”, no como
soledad sino como Divinidad. Nos acompañamos de la mano no porque exista
otra persona allá afuera, sino porque esa otra persona vive dentro del mismo
gran cuerpo que yo. Somos parte de un gran entramado de vehículos eléctricos
que conforman una gran computadora cósmica. Somos el procesador más potente del
universo ¿Qué significa esto realmente? Yo que estoy aquí sentado escribiendo
en frente a una computadora, rodeado de muros y objetos ¿Realmente puedo decir
que nada de eso existe? ¿Cómo penetrar en esa experiencia? Nuestros ancestros
lo han escrito una y otra vez, y seré un mensajero más en el camino del mundo.
Son ecos profundos de la verdad oculta ¿Sueños? Entonces pareciera que en el
gesto de abrir los ojos se nos olvidara todo. El hechizo rodea el cuerpo y lo
hace caer denso sobre la tierra. Puedes solo volar en tus sueños. Puedes solo
cantar en tus sueños. Puedes solo llorar en tus sueños. Y muchas veces ves a
los mismos demonios en esos viajes oníricos y te asustan, hacen de ti un ser vulnerable
hasta en la infinitud de dimensiones.
¿Cuál es esa
verdad? ¿Cómo pronunciarlas en palabras? ¿cómo hacer viajar esto que siento,
esto que veo, esto que pobla mis entrañas? Un filosofo dijera alguna vez que
somos seres inconmensurables. De cierta forma lo entiendo, así lo es. Viajamos
en soledad y hacer penetrar las certezas que yo vivo solo puede ser un gesto de
fantasía. Sin embargo, aquí estoy, mis dedos se mueven apasionados y hay algo
que me dice ¡Grita, grita más fuerte! ¡Que te escuchen allá afuera! ¿Será que
los gritos viajan tiempos que no puedo concebir en mi delgada percepción de las
dimensiones? Da igual, aquí estoy y el mensaje se enreda en mis uñas, se esparce
por mi estomago y no oculta sus ganas de salir y salir una vez más. ¿cuál es la
verdad? Vívela, insértate en tu tranquilidad, escucha las voces que siempre te
guiaron, coloca al niño al lado de ti, hazlo parte de ti y camina como adulto.
La realidad se imprime desde los ojos, seré lógico en caso de que eso ayude ¿De
quién son los ojos? ¿Qué sistema es el único capaz de leer esa luz que ingresa
por tus cavidades? Tú sistema. Tus piernas, tus manos, tu pecho, tus genitales.
Tócate, mírate, observa que este hecho. Es carne si es cierto. Penetra más al
fondo, siente, recuerda como alguna vez estuviste conectada a otro cuerpo ¿Qué
significa eso? Una niña de 3 años hace unos días me dijo mientras apuntaba a
una fotografía de se madre embarazada: Esa es una cabaña. Al instante posando
sus ojos en un libro abierto que ilustraba todo el universo me aseguro: De ahí
vengo yo. Ella, tan cercana a la fuente, tan llena aún de poder cósmico afirma
con certeza sus orígenes. No tiene miedo, ella viene de allí, lo vio, lo
recuerda, es Alma de una nueva era. Así mismo, abrir o cerrar los ojos
solo constituye un gesto, un movimiento teatral dentro de la danza de la
realidad. Estar vivo es la verdad de que viajas en el vacío suspendido en una
película de ficción que en realidad es solamente un fotograma repetido una y
otra vez. No hay película. UNA solo fotografía conforma la realidad. La
fotografía de la presencia plena, de la condición de estar en el inmediato más
profundo. La atención focalizada no hace más grande todo allá afuera sino todo
lo contrario, empequeñece el momento, lo hace sublime y rotundamente arraigado
a tu ser. Tantos maestros, tantos seres que han marchado por la verdad. No hay
que caer en la ilusión. La ilusión de los “despiertos o los dormidos” hay que
solo callar. Observar como todo se imprime a tu alrededor. Vivir el tejido del
mundo tan solo como un tejido. Hermoso, divertido, alucinante en cada detalle.
La compresión de la enseñanza de nuestra Madre nos llevará más cerca del Padre
y luego de Dios. Dios que se eleva en la energía profunda del cosmos. Dios que viaja
como música y acerca la iluminación de comprenderse energía tridente, fuente y
caudal. Somos hijos, no tan solo de la carne sino del universo. Madre, Padre e
hijo colorean la tri-ancestralidad de los existente.
Todo lo que
te rodea como materia es un sueño profundo. Es un sueño lúcido que puede ser
abierto como una caja. Los sueños nocturnos son el portal. Déjalo fluir, obtén el
poder de disfrutarlos ambos sin límite ¿Sueño lúcido? La leyenda cuenta que
podemos andar donde queramos, escoger con quien estar, hacer de la
multidimensionalidad nuestro hogar. Sueño nocturno o sueño diurno, da igual la
lucidez es la misma, el no-espacio, el no-tiempo es el mismo. Todo allá afuera
es el dibujo de la esencia que grita por despertar. Lo más doloroso, el miedo, la
pasión, nada en realidad existe como tal. Son dibujos. Vuelve a imprimir tu mundo.
Formatea la computadora de tus sueños y alcanza la suspensión. Nos
encontraremos allá. Todos sin excepción. En calidez, en descanso, en armonía
infinita. Dejo esto aquí para ocupar espacio dentro del papiro de enseñanzas
que cada alma sangra sobre la tierra. Sigo mi camino, en mi soledad
confortable, en mi calor de huevo, en mi plácido vacío.
Te amo, todos llegaremos.
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