Recordar a las estrellas y entregarse al servicio.
Cuán difícil es explicar a muchos que he recordado. He recordado mi vinculo con la Federación Intergaláctica. No es exactamente su nombre, pero para la gran mayoría servirá de referencia. Este espacio es un espacio de completa colaboración cósmica para la prosperidad de los mundos y dimensiones. He recordado y desde entonces que vivo en profunda colaboración. Me visitan en forma de imágenes, consejos, sonidos, sensaciones, frecuencias.... quisiera poder sentirlos más y más cerca. Sería como ver después de mucho tiempo a mi familia, a mis hermanos más esenciales del corazón. Muy lejanos a esta historia humana que llevo. Por cierto, ese ha sido un gran desafío. El ejercicio de integrar los mundos en Uno, la integración de un recuerdo extraplanetario respecto a un personaje interplanetario, y no solamente hablo de mi historia sino de todo lo que me rodea.
Poco conocen la sensación de saberse desde el corazón en una misión mucho más grande que todo lo que vive y reina en este mundo. Donde voy las conversaciones nacen para y por la Tierra, la humanidad y sus tragedias y deseos. Cosa que es completamente comprensible ya que las guerras y el dolor es tremendo. Por eso digo, la dimensión que vivo interiormente, no desde la cabeza o desde las emociones o desde mi cuerpo, sino desde mi ser entero que vino desde la estrellas con una configuración clara, con desafíos encomendados, esos desafíos fueron la consciencia del discernimiento activo entre lo que es y lo que no es real en el reino del cosmos. Las guerras, como han sucedido y seguirán sucediendo por un tiempo más, serán y serán un espejo para nuestro corazón humano, pero están lejos de ser el anécdota más importante detrás de todo el telón de expresiones. Las fuerzas oscuras quieren vernos distraídos del reino de lo esencial y ese reino de lo esencial esta intrínsicamente ligado al mundo extraplanetario. El mundo extraplanetario es difícil de abarcar por un aspecto sensitivo y de percepción. Cuando estas envuelto en el noticiario terrestre solo puedes ver hormigas transportando comida (forma poética de decir, “humanos viviendo una vida común”) pero existe un reino alterno, imprescindible, donde se están librando las más grandes disputas por medio de fuerzas sutiles, comandadas por diferentes espectros de intenciones y manifestadores no-humanos. Esas entidades conocen cada detalle de los mundos sutiles y saben perfectamente el efecto circular que generan los noticiaros, el drama y la muerte en la Tierra. Ellos en una sincronización que pierde fuertemente sus fuerzas durante esta nueva Era Solar, que ya nos impacta con sus oleadas galácticas, generan el mal, crean las guerras y el terror, luego impregnan a sus ciudadanos de soluciones y separaciones para terminar creando y financiando de la misma forma como con las guerras, la propia solución. Así vivimos en un círculo de manipulaciones en donde la deformidad aparente de cualquiera que dice algo así como: “detengámonos un poco”, “veamos realmente que está pasando con este planeta” es asediado por la ansiedad de una masa liderada por la colera de ver a sus hermanos morir en una guerra.
Parece una encrucijada moral pero
no lo es. Todo es real; la guerra lo es, las manipulaciones, la colera de
ver como mueren miles de nuestros hermanos, la oscuridad y la magia, la luz y
la nueva Era Solar. Todo es real y la cualidad para ver dentro de un cuarto tan
oscuro como el que hoy en día se teje es la de existir en la inocencia y la
verdad. No entregarse a todas las cosas por entero. Comprometerse tan
fuertemente con las estrellas como con la tierra. No hay que vivir separados, crucificados
en la división invisible de un más allá y de un más acá. Todo se construye en
ambos reinos activamente y a cada segundo. La distracción que los oscuros presumen
desplegar se trata efectivamente de activar inconscientemente mecanismos de
escape frente al presente.
¿Cómo puede una persona respetar
su voluntad constante si tiene la energía puesta en una guerra que se desarrolla
en un territorio lejano? ¿Cómo puede un ser entrenar su cuerpo, mente,
emociones y energía completa mientras sabe que a cada segundo el terror es
comandado en complejas catástrofes de manipulación mental como lo son las
escuelas, universidades, industrias farmacéuticas, etc..? Para vivir en ambos
mundos de abstracción y presente, debemos saber LA VERDAD y la verdad es que si,
muchas de esas cosas están sucediendo, cosas horribles a cada instante. Sin
embargo, la otra gran y cruda verdad, para muchos imposible de asimilar, es la realidad
de que no podemos estar en todas partes a la vez. Habitamos un entorno concreto
que necesita de nuestra atención, necesita de todo nuestro esfuerzo por ser
mejores personas, necesita de todo nuestro esfuerzo por comandar las fuerzas
internas de cada uno para poder transformar cada pequeña batalla que queremos
activar contra los otros, sentados a nuestro lado. Es ahí en ese pequeño
espacio donde TODO se define. Las leyes cuánticas funcionan exactamente de esa
forma. La condición cuántica es solo una lectura teórica bastante nueva a una
realidad que siempre se ha comandado de la misma forma: existimos en un solo
lugar y en todas partes a la vez. No podemos esperar que el “preocuparnos”,
el alzar banderas o disputas solucione algo mientras la mierda se pudre en
nuestro interior. Vivir el dolor de la lejanía de esas atrocidades
está en nosotros mismo; en el soldado que vive dentro de nosotros y que está
sediento de sangre y descontrol, vive en el violador, vive en el asesino, vive
en el estafador que todos y todas somos en nuestra personalidad interesada y
demoniaca. Esas fuerzas oscuras son el gran puzle que llevamos y requieren
urgentemente de toda nuestra atención. Hay que divulgar lo que está sucediendo
en muchos lugares, hay que encender el fuego, por supuesto que sí, pero nunca, realmente
nunca, bajo el costo de suspender el TRABAJO. Lo que aquí destaco es simple: si
algo detiene el trabajo existencial que llevas, suspende ese “algo” por unos segundos,
minutos, días, años, etc… déjalo guardado como un tesoro hasta que vuelvas a
ti, ahí recógelo y sabrás que habrás crecido porque podrás mirar cada uno de
esos terribles y rancios tesoros de una manera diferente.
Recuerda que servimos a las
estrellas. Recuerda que hay cosas mucho más grande pasando. Recuerda que
nuestro dramático escenario, es una esqueleto gigante dentro de un cuerpo
mayor. Hay procesos que se están librando sin nuestro permiso y siempre diré
que esas fuerzas oscuras, son definitivamente los más vulgares arrogantes, los
niños más inocentes, que han escogido rendirse frente a su propia importancia.
Por eso quieren lo mismo para nosotros. La autoimportancia de
creer que el diminuto Planeta Azul es el único comandando las fuerzas del
cosmos. De creer que la intrascendente vida personal tiene repercusión
alguna sobre algún suceso. Esa sobre importancia es el alimento para dominar
nuestras fuerzas. Nada que emana desde el cosmos posee autoimportancia. El
servicio es el lenguaje universal de todas las cosas. Por eso debemos recordar
antes de proseguir cualquier camino. Recordar es la misión activa de todo ser
cósmico. Un recordar de nunca acabar.
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