La doble hazaña del Alma
El paso por el cuerpo es solo el eslabón de salida al NUEVO ORDEN DE LAS COSAS. Allá afuera donde la carne deja de ser carne y pasa a ser un hilo azul iluminado por ciénegas gigantes, allí nada nos llevaremos, y vale más decirlo que vivirlo, por eso es que se vive. Se vive porque nadie más puede vivir por el cuerpo presente. Nadie puede reemplazar la palabra justa de los actos vivos y ardientes. Nada puede enseñarte allá afuera que el adentro no pueda procesar en la exacta medida consagrada desde el santo grial de las emociones; Tú Verdad. Pasamos mil y una vez las enseñanzas frente a nuestros ojos, eso hacen las canciones de los iniciados, los poemas de los iniciados, los gritos de los iniciados que se escuchan en las praderas ante el descanso repentino de un buey reposando al costado de un árbol. Ese canto será escuchado solo por aquel que descifre la radiofrecuencia del canto de las aves madrugando en el horizonte. Esa frecuencia es Una y solo UNA. La Verdad es con mayúscula...